Por Dra. Miguelina Zapata, PhD, CCC-SLP

Como especialista en lenguaje con más de 15 años de experiencia, sé que la crianza bilingüe es un regalo. Sin embargo, también entiendo la preocupación que surge cuando tu hijo o hija bilingüe parece hablar menos que sus compañeros monolingües. Muchas familias, especialmente en Estados Unidos y a nivel internacional, temen que la exposición a dos idiomas esté causando un retraso.
Quiero dejarte muy clara una cosa, respaldada por la ciencia: ser bilingüe no causa un retraso en el habla. Los estudios demuestran que el cerebro está perfectamente capacitado para manejar múltiples sistemas lingüísticos. El problema no es el bilingüismo, sino la falta de claridad sobre qué observar. Aquí te ofrezco una guía precisa sobre las señales de alerta y el momento exacto para buscar ayuda.
El mito del «confuso bilingüismo»
Existe una creencia muy arraigada de que los niños bilingües simplemente están «confundidos» o «mezclando» los idiomas y que, si se les retira uno de ellos, su lenguaje mejorará. Esta es una recomendación obsoleta y perjudicial.
El desarrollo total del vocabulario
Lo que la investigación indica es que debemos evaluar el vocabulario total de tu hijo. Un niño bilingüe puede tener 50 palabras en español y 50 palabras en inglés, sumando un total de 100, mientras que un niño monolingüe puede tener 100 palabras en un solo idioma. Ambos están en el mismo rango normativo. Si un especialista te sugiere dejar de hablarle en tu lengua materna, busca una segunda opinión; esa lengua es crucial para su identidad y su desarrollo cognitivo.
Guía por edad: Las señales específicas que observar
Una señal de alerta de un posible trastorno del lenguaje (TL) o retraso del habla se manifestará en ambos idiomas. Presta atención a estas banderas rojas:
De 12 a 24 Meses
En esta etapa, nos enfocamos en la intención comunicativa y el uso de sonidos.
- 18 meses: No dice al menos 10 palabras (contando ambos idiomas).
- 24 meses (2 años): No usa al menos 50 palabras (contando ambos idiomas) y no combina dos palabras de forma espontánea (ej. «más leche,» «bye mamá»).
- Cualquier Edad: No imita sonidos, no responde a su nombre consistentemente, o pierde habilidades que ya había adquirido.
De 2 a 3 Años
Aquí, la formación de frases y la comprensión toman protagonismo.
- 2 años y medio: No utiliza frases sencillas de dos o tres palabras.
- 3 años: Su habla es ininteligible para personas ajenas a la familia la mayor parte del tiempo.
- Dificultad de Comprensión: No sigue instrucciones sencillas o parece no entender preguntas simples en ninguno de sus idiomas.
A partir de los 4 Años
La articulación debe ser clara, y la conversación, fluida.
- Articulación: Sigue reemplazando o distorsionando sonidos que los niños de su edad ya dominan (ej. dice «tato» en lugar de «zapato»).
- Gramática: Muestra errores gramaticales o de conjugación que no mejoran con el tiempo, en ambos idiomas.
- Fluidez: Muestra bloqueos frecuentes o prolongaciones al hablar (tartamudeo).
La importancia de la Intervención Temprana y bilingüe
Si identificas una o más de estas señales, el paso a seguir es sencillo: consulta a un profesional bilingüe.
En MZ Therapeutic Consultants, nuestra prioridad es realizar una evaluación que tome en cuenta el contexto cultural, los patrones de exposición lingüística y los factores genéticos de tu familia. Utilizamos el marco científico más reciente para determinar si existe un retraso o trastorno y diseñar un plan de tratamiento que potencie ambos idiomas.
Recuerda: Un diagnóstico temprano no es una condena, es la llave para un futuro comunicativo más brillante. Actuar ahora le da a tu hijo o hija la mejor oportunidad de éxito. No hay necesidad de esperar.
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